Hermanos del aire,
respiramos y es la tierra,
y es el átomo y la carne de Dios.
¿Oh que más se espera de quién quiere iluminar?
En el cuerpo,
en tus ojos,
y en los de todos los demás.
Y es esa manera de perderse,
perderse,
perderse.
Silbando,
silbando se siente que en vos no hay nada.
Y es en todos los demás,
y es en todos los demás cuerpo del aire.
Toda esa sangre que es en todos luminosidad,
luminosidad.
Puede transformar un transbordador,
darte una pasividad diluida,
un cuerpo de Cristo, o los dos.
Pasó la bolsa y volando secuestró a tres señores
que quisieron darle amor.
Es el cuerpo.
El átomo y la respiración.
Pulso de dos,
en vos y vos en todos.
SYAT
Juan Manuel Alvarez
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