Una suave neblina cubría su lúdico danzar,
una pequeña ventisca la volaba una vez a mí,
y siempre en azar llegaba a otro lado, como un ente enmarañado.
Cauteloso me escondí asustado, entendí que sabría ser amado.
O al menos intentado, bajo la suave neblina ese trozo de calzado,
ese nada que es tan todo en vos, tanto lodo vos.
Mejor sabido su tristeza que el puñal clavado, como llanto,
como rotura paranoica de un sensible sueño.
No olvidaré, no olvidé. Me encaberné, me solidifiqué.
No sabiendo estar perdido me perdí,
no queriendo tener frío te bese,
y tanto más te volviste puñal y tanto beso se volvió oscuridad.
Juan Manuel Alvarez - SYAT
Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.
Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.
Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.
Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.
Percibe, toca, lee y déjate invadir.
Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.
//Juan Manuel Alvarez
viernes, 4 de julio de 2014
sábado, 24 de mayo de 2014
Una luna
¿Adónde vamos cuando nuestros ojos se cierran juntos?
¿Adónde nos perdemos cuando nuestro cielo se nubla de deseo?
A veces sueño tus respuestas desde un balcón,
con una luna mirando pendiente,
alerta.
Recorro así el firmamento con mis ojos,
te encuentro en cada destello.
cada párpado.
Y suspiro porque, aunque sos lo más cercano al amor,
te deseo lejana. Como la luna
que me cela secretamente.
Entonces ya no tiene sentido perderse en llanto,
no tiene sentido recordarte solo,
si la luna nos observa cálida,
como en nuestro primer beso.
Juan Manuel Alvarez
SYAT
martes, 18 de febrero de 2014
El temor
Sentí una hoja y era un suspiro.
Sentí tu boca y era un auxilio.
Y sentí el tiempo en su marcha caminante,
como un errante caballero y crepitante.
Recuerdo haber sentido,
recuerdo haber querido.
Sin embargo, no sería extraño,
todo se volvió un recuerdo del pasado.
No soy de persona enrevesada,
ni me surgen problemas inconclusos.
Tal vez el mismo dilema que me ata es este embelesamiento incorruptible
es tu simple presencia y mi miedo a tu beso final.
Y es brutal esa agonía de vida,
tu cuerpo frío, tu piel de nada.
Ese vacío y totalidad.
Miedo. Simplemente te temo.
Y es ese pavor al final de vos,
que me ata a vos, que me encierra en vos,
que me mata.
Una y otra vez.
Juan Manuel Alvarez
SYAT
lunes, 23 de diciembre de 2013
Hermanos del aire
Hermanos del aire,
respiramos y es la tierra,
y es el átomo y la carne de Dios.
¿Oh que más se espera de quién quiere iluminar?
En el cuerpo,
en tus ojos,
y en los de todos los demás.
Y es esa manera de perderse,
perderse,
perderse.
Silbando,
silbando se siente que en vos no hay nada.
Y es en todos los demás,
y es en todos los demás cuerpo del aire.
Toda esa sangre que es en todos luminosidad,
luminosidad.
Puede transformar un transbordador,
darte una pasividad diluida,
un cuerpo de Cristo, o los dos.
Pasó la bolsa y volando secuestró a tres señores
que quisieron darle amor.
Es el cuerpo.
El átomo y la respiración.
Pulso de dos,
en vos y vos en todos.
SYAT
Juan Manuel Alvarez
domingo, 22 de diciembre de 2013
Presagios
Y en el viento llegó del cielo su rayo,
son tus presagios y mis sueños.
Mi relación se volvió tu adicción,
te creíste nada en tu mente soslayada.
Una esclava de sus palabras.
Un pedazo de sueño, una premonición inconclusa.
En la tierra hermana que quiso engañarnos.
Un presagio intervenido.
Y de la tierra salieron luzbelos,
un presagio corrompido.
Me debo mover, para no perder.
Para sentir que soy piel, y no ceder.
Perderme en presagios que me hacen mal.
Tocarte la boca y sin respirar.
Volverme un esclavo, pensar de más.
Un presagio corrosivo.
Un sueño más.
SYAT
Juan Manuel Alvarez
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