Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.
Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.
Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.
Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.
Percibe, toca, lee y déjate invadir.
Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.
//Juan Manuel Alvarez
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