Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

sábado, 24 de mayo de 2014

Una luna


¿Adónde vamos cuando nuestros ojos se cierran juntos?

¿Adónde nos perdemos cuando nuestro cielo se nubla de deseo?

A veces sueño tus respuestas desde un balcón,

con una luna mirando pendiente,
alerta.



Recorro así el firmamento con mis ojos,

te encuentro en cada destello.

cada párpado.

Y suspiro porque, aunque sos lo más cercano al amor,
te deseo lejana. Como la luna
que me cela secretamente.

Entonces ya no tiene sentido perderse en llanto,
no tiene sentido recordarte solo,
si la luna nos observa cálida,
como en nuestro primer beso.

Juan Manuel Alvarez
SYAT