Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

lunes, 23 de diciembre de 2013

Hermanos del aire

Hermanos del aire,
respiramos y es la tierra,
y es el átomo y la carne de Dios.
¿Oh que más se espera de quién quiere iluminar?

En el cuerpo,
en tus ojos,
y en los de todos los demás.
Y es esa manera de perderse,
perderse,
perderse.

Silbando,
silbando se siente que en vos no hay nada.
Y es en todos los demás,
y es en todos los demás cuerpo del aire.

Toda esa sangre que es en todos luminosidad,
luminosidad.
Puede transformar un transbordador,
darte una pasividad diluida,
un cuerpo de Cristo, o los dos.

Pasó la bolsa y volando secuestró a tres señores
que quisieron darle amor.
Es el cuerpo.
El átomo y la respiración.
Pulso de dos,
en vos y vos en todos.

SYAT
Juan Manuel Alvarez

domingo, 22 de diciembre de 2013

Presagios

Y en el viento llegó del cielo su rayo,
son tus presagios y mis sueños.
Mi relación se volvió tu adicción,
te creíste nada en tu mente soslayada.
Una esclava de sus palabras.
Un pedazo de sueño, una premonición inconclusa.
En la tierra hermana que quiso engañarnos.
Un presagio intervenido.
Y de la tierra salieron luzbelos,
un presagio corrompido.
Me debo mover, para no perder.
Para sentir que soy piel, y no ceder.
Perderme en presagios que me hacen mal.
Tocarte la boca y sin respirar.
Volverme un esclavo, pensar de más.
Un presagio corrosivo.
Un sueño más.

SYAT
Juan Manuel Alvarez

lunes, 9 de diciembre de 2013

Hacerte mía

Suspiro yo y vos me das
eso de vos, nada de vos.
Y veo tu rostro, y esa sonrisa.
Tal vez en mí viste una chispa suave.

Y esa dulce melodía se tatuó en tu corazón,
la muralla de tu alma se rompió en esa canción.
Y que jodido tantas veces sostener esa mentira,
y qué difícil es a veces liberarnos a escondidas.

Y te prometo que no es necesario ya,
no te guardes, en tus manos
está tu propia libertad.

Linda nena de alma seca
no te dejes reprimir
que ese frío en tu pecho
solo te dejará sufrir.

Y esa dulce melodía se tatuó en tu corazón,
la muralla de tu alma se rompió en esa canción.
Y que jodido tantas veces sostener esa mentira,
y qué difícil es a veces liberarte y hacerte mía.


SYAT - Juan Manuel Alvarez