Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

domingo, 6 de octubre de 2013

Sangre, espuma, espíritu.


Susurrabas boquiabierta bajo la noche cuando sucedió. Vos te entregaste a mí y me regalaste tu presión en mi pecho. Rápidamente comencé a excitarme. Tu cuerpo y el mío brillaban. Te abracé, te pedí ayuda. Escalofríos recorrían simultáneamente mi cuerpo una y otra vez para encontrarse todos en mi corazón.
Me miraste.
Reconociste tus ojos en los míos.
Recorriste tus ojos por mi cuerpo.
Era el momento.

Tu mano rozó mi pecho y lo destrozó.
Exploto en el orgasmo que nuestras almas esperaban para sosegarnos.
Derramamos sangre, espuma, espíritu...
quedamos uno en el otro y ambos nos desvanecimos.



Juan Manuel Alvarez
(Para el cumpleaños de Lu, ella me pidió que dibujara algo o que escribiera. Bueno, ambas para vos...)