Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

miércoles, 6 de junio de 2012

El sudoroso néctar mágico


En tus ojos,
aun en tus ojos descubro cosas inimaginables.
Fue una melancolía repetida.
¿Sabes que al posar mi brazo en tu cintura,
que al vos mirarme cansada y besarme tan dulcemente
renuevas esa dicotomía?
La que divide mi alma de mi cuerpo,
la que enciende el mío con el tuyo.


Sudoroso néctar que mágico me hechiza,
tantas veces encontré sádico tu comportamiento.
Tantas veces fuiste muza de las lapas, néctar,
tantas otras fuiste el fuego de mi boca.


Sin embargo tu llanto cesó,
y eso cuestionó mi cuestionar.
Borracho entre tus migas,
quebró nuestra posesión mas valiosa.


Somos tan pobres de espíritu.
Aunque no se si el amor,
aun se posa en mi corazón,
cien sismos en mis pies siento frente a vos.
la misma tierra se me abre al respirar.


y tu aroma aun me hace volar,
pero sabemos que nada de esto volverá las cosas atrás.
Y si el sudoroso néctar, con su mágico esplendor,
nos llena de pasión, será en bien,
mejor que estar en un limbo total.