Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

sábado, 21 de enero de 2012

El beso


Le abracé con dulzura, su perfume me invadió, me sedujo desde ya. Hacia una hora había planeado que decirle pero lo olvide todo al verla, no pude decirle nada, solo la abracé. Segundos, minutos, horas, no sé cuanto fue lo que duro el abrazo, nadie nos apuró y por eso hicimos lo que quisimos. La mire, me sonrió tan pícaramente que pudo adivinar mis intenciones y yo las suyas. Por suerte, eran las mismas. Su beso me invadió profundamente en el corazón, movilizo cada partícula, cada órgano, cada célula de mi ser y todo lo que podía hacer era seguir besándola. Ni antes ni después un beso pudo superar los de ella, en especial ese beso. Mi cuerpo lucho por mantenerse de pie pero ella me sostenía la espalda y yo me sujetaba de su cintura. Acariciaba su cuello casi sin tocarlo, rozando apenas con la punta de la uña su yugular, su mano se caló por mi pelo y sus dedos jugaban a llegar primeros a mi oreja. Yo seguía oliendo su perfume. Espero, haya podido oler el mío. Hoy es solo un recuerdo, pero que recuerdo me ha quedado de ese presente tan perfecto. Qué momento tan total. Nos sentamos, nuestras bocas se alejaron, apenas, para poder realizar la acción. El parque estaba lleno de vida, la vida estaba llena. Pude ver ahí sus ojos con detenimiento y encontrar en ellos magia única, única pero incomparable a la magia de ese beso que había acontecido hace instantes. ¿Quién diría que esa magia toda, era magia negra y ese hechizo que ya había entrado en mis venas estaba ya saboteando mi vida? Como un cáncer que comenzó desde el corazón inyectado por sus labios, suministrado por su histeria mujeril. Claro, yo no percibía lo que en mi sucedía y todo ese veneno para mí era lujuria, pasión. Ella era simplemente lo que yo necesitaba, ella completaba mi círculo y ese beso confirmaba mis sospechas más profundas: estaba enamorado, estaba enfermo.

miércoles, 11 de enero de 2012

Te alejas


Sueño y recuerdo los dias de llanto tirado en la cama.
Pienso y me exploto el vientre en mil pedazos para intentar tenerte.
No puedo hallarte, no puedo penetrarte.
No consigo romper esa muralla que nos separa,
Te alejas y me alteras.
Te veré allí

Tal vez solo sea yo,
me duele el alma y me corta la voz
mi sangre se hierve porque de solo pensarte,
mi cuerpo te siente y quiere besarte.
Te alejas y me alteras.


Siento y me pierdo,
te quiero, te deseo, te necesito, te preciso.
Veo día a día que te pierdo un poco más,
que lo que hice en segundos lo destruí de apoco con vos,
y ahora es nada, porque somos nada.
Te alejas y me alteras.

Se que no podes,
se que no lo ves,
se que tal vez lo que diga sea estrafalario,
te amo.