Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

lunes, 28 de marzo de 2011

Todos los hombres, el hombre

Todos los hombres, el hombre.
Todos están conectados.
Tienen cierta tranquilidad, pero no temen.
Saben hacia donde se dirigen.
Su camino está marcado,
su extrañeza, su look.

Con mentes boreales traspasando las fronteras del realismo.
Con ideas borgeanas de unión por espanto.
Pero hasta ahí. Sin llegar a más.
Sin terminar el flujo.
Sin traspasarlo, sin romperlo.

Todos los sueños, el sueño.
Todo eso que engloba la tierra.
Te piensa, pero sin cubismos,
Sin dogmas ni prejuicios.
Te muestra tu realidad, y la aceptas, para seguir compartiendo tu filosofía preponderada.
Tal vez te dolerá mas la mañana que el sueño de tus ojos cansados al amanecer,
Tal vez abras la herida que quisiste rápidamente cicatrizar.
Pero confía en que nada sucederá si estás conmigo.

Confía que te quiero y te aprecio, nada más me queda, no te miento.
Ni tu luz.
Todas las luces, la luz.
Como en la misma flor, renace el capullo de tu plasma.
Hueles tus llantos y las gotas que de lágrimas se manufacturan.
Tantas lágrimas se han soltado por tus sueños incumplidos,
Tantas guerras se han generado por tus lagrimas univocas.
Tantos suelos se rompieron por el barro.
Todos los hombres, el dios.

__Juan Manuel Alvarez______________________


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