Cada partícula de ti, cada átomo de mí. Ambos parte de este inerte ser.

Ambos vivos y muertos en la paradoja escatológica. Vivos, vivos y muertos a la vez.

Perdiendo el rumbo de las cosas, perdiendo nuestro centro.

Teniendo suerte de mordisquear la salsa errante de tu sangre.

Percibe, toca, lee y déjate invadir.

Estas ahora en mi mundo. Déjate ser.

//Juan Manuel Alvarez

domingo, 25 de diciembre de 2011

Las Hormigas


Todos salimos, todos nos revelamos. No distinguíamos la raza, ni la religión, ni la ideología política. Todos salimos de nuestras madrigueras. Éramos miles, millones, trillones y salíamos de todos lados. Éramos la invasión de los invadidos, era la recuperación de lo ya pertenecido. Todos ahí salimos. Recorrimos los caminos uno atrás del otro, todos marchando, gritando. Los carteles que sosteníamos estaban en blanco. El que tenía atrás no era como yo y el de delante tampoco. Pero no lo notábamos.
 Al principio no sabíamos por qué estábamos ahí ni por qué hacíamos eso; por qué destruíamos sus casas. El de delante de todo, parecía nuestro líder por su mirada penetrante, segura y señorial, dijo que ese territorio nos pertenecía por derecho. Nosotros solo podíamos obedecerlo. ¿Qué haríamos sino? ¿Corrernos del camino? Con esa multitud era imposible. Era preferible seguir, era preferible sostener los carteles y escuchar, era preferible romper sus casas. La batalla fue dura. Así como nosotros, de sus casas salieron miles y millones de ellos. Pero nosotros éramos más. Para nosotros era fácil; éramos más y la consigna era fácil: “Romper y matar”. Ellos parecían más aturdidos por su misión, era dificultoso proteger, cuidar, defender y salvar todo al mismo tiempo. Mucho más difícil que atacar bestialmente como nosotros lo hicimos.
 Tardamos mucho tiempo en vencerlos pero fue solo cuestión de tiempo. Me pare sobre un escombro y mire el escenario. Todos ellos destrozados, todos ellos mutilados; pensar que ayer yo salude a muchos de ellos. Pero el líder nos dijo que debía asesinarlos y destruirlos, que eran malvados, que estaban muertos por dentro y había que equiparar si cuerpo con su alma. Aquellos que ayer salude con una sonrisa, hoy estaban muertos por los caminos, y mis propias manos habían sido las culpables.
El líder se paro en el escombro más alto, todos callamos y este gritó ensordecedoramente:
-Señoras y Señores, ya nos hemos librado de la opresión. Somos libres por primera vez.-Fue extraño oír que diga que éramos libres por primera vez luego de haber dicho que antes este territorio nos pertenecía pero no hice caso y seguí escuchando- Por fin, compañeros y compañeras, estamos desligados de la tiranía, de la brutalidad. Griten señores, griten. Porque todo lo que logramos hoy no se ha logrado nunca en nuestra historia.
La gente festejaba y movía sus carteles en blanco; la gente sonreía y gritaba, hasta que algo paso. Algo detuvo sus gritos, sus festejos. Eran ellos mismos. Los que teníamos a nuestro lado, los que teníamos a nuestro lado eran diferentes. Algunos eran de otros partidos políticos, algunos otros de religiones extranjeras pero los peores eran los de otras razas. Que asqueroso merengue estaba allí. La gente se alejo, los caminos quedaron vacios de repente. Todos huyeron a sus madrigueras, se escondieron allí y comieron hongos con sus pares del mismo partido, la misma religión y sobretodo la misma raza. Y pensar que a mi lado tuve una hormiga colorada, que horror, que desacato a la razón.

/Juan Manuel Alvarez

domingo, 4 de diciembre de 2011

La caída


Surge emancipada de la lluvia poderosa. Vino desde allí, de las nubes. Revoloteó con sus pares en esa negra humedad hasta ser lo suficientemente grande y se lanzó. Miles de paracaidistas sin paracaídas, panzones y cristalinos se sumergen en la caída. Su caída, para la que nacieron. Su vida, su razón de vivir. Se lanzan todas juntas, ella cae y se desliza. Ella, mi gota. Porque es mía, porque si. Mi gotita, cae en mi frente. Ella, dulce y fría como caricia de invierno juguetea por mi frente, desarma algo de si en mi ceja, continua su camino por mi nariz y entra tiernamente en mis labios para confundirse con nuestra saliva que se fusiona irremediablemente.

 Nosotros todos empapados por las pequeñas paracaidistas; ella sonriente, yo enceguecido, ambos en un dulce esplendor. Ambos persiguiendo la pasión, ambos con heridas en el corazón, ambos sabiendo que no estábamos allí sino en otro lugar, ambos vivos, ambos muertos. Y las pequeñas gotitas solo desaparecieron, y en su llanto, su vestigio gris, quedo impregnado en nuestros cuerpos. Recuerdo que ahí volamos, no éramos nosotros personas sino gotitas, y las gotitas no eran eso sino humanos. Que ellas no venían a nosotros, nosotros fuimos a ellas y no se deshicieron en nosotros sino nosotros en ellas. Volamos, saltamos y tropezamos contra el lago, más bien contra esa multitud engrumecida y apretujada. Nos zambullimos en ese tumulto y lo mojamos por completo y nos deshicimos otra vez...

Juan Manuel Alvarez/inspirado en Julio Cortázar

jueves, 1 de diciembre de 2011

Perdimos


El mundo pudo más que nuestro absurdo amor,

No me arrepiento ni pido perdón pero sé que hubiera preferido estar en tu corazón

domingo, 20 de noviembre de 2011

Estremezco


Estremezco.
Tus manos se posan en mi cuerpo y estremezco,
y si tu cuerpo se acerca rozando el mío tirito,
y si tu boca con tus labios mojan los míos,
Todo mi ser se transfigura en un escalofrío.

Estremezco.
Si de vos salen palabras, esas simples palabras.
"te amo" es suficiente para estremecerme.
Si te abrazo y tu pelo me llena los pulmones de tu aroma,
entonces estremezco.
Si te beso y tú me besas, si recorro con mi mano tu cintura.

Y te ríes, te ríes de mi sacudir.
Te ríes de mi palpitar.
Pero sabes que poco a poco me vas a tranquilizar.

Me estremezco, mi cuello  siente tus labios,
mis manos se cierran porque lo disfruto.
Te abrazo.
Me sostengo de vos para detener el temblor.
Cierro los ojos y pienso:
Debo estar naciendo, naciendo nuevamente en tu recuerdo.

Te miro fijamente directo a los ojos,
te digo suave y calurosamente "te amo",
me miras, sonríes, te ríes, estremezco.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Amor que solo es amor...


¿Que es si no te amo esto que siento?
Rojo me deshace en un acido dulzor
que me piensa y no tiene en que pensar
porque no se piensa en amar, solo se sabe amar.

Y no es que seas el amor de mi vida,
despilfarro palabras en promesas vacías.
Pero sos el amor, y eso es suficiente.
Sos mi vida, y eso me alcanza.
Somos los dos juntos nosotros.
Somos los mismos que juntos volvimos.

Que toco tu boca con mis dedos,
que mi picara mano se escapa de tu cara, baja por tu brazo,
que se sumerge en tu cuerpo y recorre sus sentidos.
Que escucha un suspiro.
Sos solo mía, solo yo te tengo.
Que el suspiro se transforma en paisaje.

Solo frases que recuerdan todo el tiempo,
lo que te amo con el corazón.
Es real, solo vos encendes eso en mi.
Eso, si eso.
Solo yo sueño con vos, solo yo te la puedo dar.
Solo el amor es más fuerte que la desesperación.
y yo no se de estas cosas nuevas del amor,
pero se, mas que la risa y la pasión,
el cariño en tus manos.

y todo nos destruye, me estremece
me desfigura, me moviliza, me reactiva.
Tu mano en mi espalda la otra en mi pierna,
tus ojos en los míos, los míos en tu ser.
Solo sueños.

martes, 18 de octubre de 2011

Amor



TE AMO MUCHO

jueves, 29 de septiembre de 2011

Silencio

Si "amor" es una palabra chica para mi,
si es que todo me remonta a ti,
si tus ojos son lo único que anhelo ver,
si tus manos son lo único que calienta mi ser,
si solo tu risa me hace reír,
si todos los días te sueño ahí.

Es porque te quiero,
pero eso no alcanza porque como dije
no existen palabras, ni versos vacíos
que expliquen a otro hombre lo que me ha sucedido,
desde que me besaste, y mucho antes también.
solo se que en tus brazos yo me siento bien.

No nos decimos nada por esa misma razón,
tu cara lo dice todo, no necesitamos explicación.
y si "te amo", "me encantas" y "te adoro" no es suficiente...
¿Como te expreso hoy ahora esto que siento?
Mejor no decir nada, mirarte y reír.
Mejor callarnos de un beso y sonreír.
Mejor acostarse en el otro y mirarse hasta sangrar.
Mejor olvidarse que existen las palabras y solo ladrar.

martes, 27 de septiembre de 2011

El texto se llamaba "Tabarra" / La imagen


El Texto se llama "Tabarra"

Mientras leía, el personaje principal leía también. Sus manos sostenían el cuento que recién comenzaba, el personaje principal de este también lo hacía. Él pensó inocentemente que esto era una broma y que el escritor le estaba tomando el pelo, el personaje principal pensaba lo mismo del suyo. Él seguía leyendo por curiosidad pero en realidad no le parecía esto algo coherente, al personaje principal tampoco el suyo. El texto ciertamente le causo una sonrisa, según este, el personaje sonrió al leer una oración en particular. Probablemente el lector se halla mordido el labio despectivamente negando con la cabeza, el escritor tampoco pudo precisarlo con el personaje aunque lo creyó posible.  Seguía leyendo y comprobó que todo el manojo de palabras que le faltaban leer eran el mismo cuento, definitivamente lo eran. De igual manera, lo hizo porque en su texto así lo hacía el personaje principal. El texto que leía comenzaba a ser repetitivo y rondaba siempre sobre lo mismo, el personaje principal afirmo sin expresarlo en voz alta, que así era. Siguió leyendo hasta que termino el párrafo.

Se tomo unos segundos mientras leía el segundo párrafo, que solo tenía una oración, y siguió.

El lector comenzó a divertirse con este sistema, porque al parecer al personaje principal también le divertía. No puedo asegurar que lo haya expresado en una manifestación física o verbal, pero comenzaba a disfrutar esa técnica. No les puedo decir si estaba yo con él mientras lo leía, pero sé que le hubiera gustado que así fuese, el escritor del cuento que lee también piensa lo mismo de su personaje.

Leía atentamente para no perderse entre el personaje y el personaje del texto que leía su personaje, pero no era tan complicado después de todo. No necesitó mucho mayor esfuerzo para leer esa última frase. El lector, no puedo ratificarlo, volvió a morderse el labio justo después de leer la posibilidad de que el personaje de su cuento lo haya hecho también él. Sus dudas sobre el texto eran cada vez más grandes y su personaje dudaba cada vez más del  estado natural. ¿Cómo saber si en realidad no somos más que el texto de un ser superior, que escribió las líneas de nuestra lectura con más o menos exactitud y que moriremos cuando el lector supremo termine nuestra lectura? Aunque no se le puede llamar muerte en sí, seria más bien, desvanecimiento de la existencia material, aunque si esto es así, nunca fuimos materia. En fin, el lector se puso a pensar en los planteos filosóficos del escritor mientras dejaba al personaje pensando en los de su propio escritor. El texto siempre remitía a lo mismo y aunque este era bastante corto, yo diría que demasiado, Al lector le genero cierta irritación. Pero eso sí, le reconocía la originalidad de la obra. Aunque yo habiéndola leído no diría lo mismo. Por lo tanto, porque el lector ya lo tenía sabido y asumido por haber leído ya gran parte del texto, el personaje principal pensaba lo mismo del texto que leía él.

El texto era cada vez mas obstinado y el comienzo del nuevo párrafo no indicaba nada nuevo realmente. El personaje principal reacciono repentinamente al leer unas líneas, bajo la mirada y leyó la última oración. Como pareció no entenderlo siguió leyendo desde donde venia, no entendía como había llegado a ese final. El lector intrigado y al saber que posiblemente era él también el personaje principal de un texto superior obedeció a su cuento y leyó la última oración. El tampoco entendió que paso aunque se molesto bastante porque su final era pésimo.

Todos los hilos de la historia comenzaron a entrelazarse en una extraña maraña de palabras inconexas. Paradas, manteles, luces fichas, aeropuerto, libro mano, luz, fealdad, felicidad. Esas y otras palabras aparecían sin sentido alguno en el texto, o a modo de ejemplo, depende del lector. Todo comenzó a desmoronarse en el cuento pero el personaje principal no lo percibía. Él seguía leyendo y nada pasaba desde sus ojos. Tanto el lector como el personaje principal leían plácidamente su texto sin miedo a concretarse en “LA REALIDAD” todas las atrocidades que el autor nombraba en el texto. Terremotos y temblores, sangre y persecuciones. El lector sonrió, envuelto en llamas imperceptibles para él, y también lo hizo el personaje principal de su cuento, que estaba en la misma situación. Leían atentamente porque querían entender cómo era posible concretar el final con el resto del texto. No tenía sentido. El lector volvió a sonreír al leer que el personaje principal sonreía. Era una especie de espejo. Ciertamente la sonrisa no era particularmente perceptible, era más bien una pequeña contracción de la boca. Leía y leía, Vio próxima la última oración. Creyó que por fin entendería  esa última oración, el personaje principal estaba atento al final del texto. Los dos, o los tres, o los cuatro, o valla a saber cuántos, estaban a punto de terminar. Entonces entendieron, entendieron el final. Entendieron que el final era falso y que eso que decía no le había ocurrido al personaje principal, ni al lector, ni al escritor, ni a nadie.

Qué locura, El meteorito cayendo sobre su cabeza como un yunque o una piedra enorme en una tragedia de mas bizarra.


Inspirado en “La continuidad de los parques” (Julio Cortázar) y en "Como deshacerse de una vez por todas de la cultura" (Woody Allen). Tal vez este texto te remita a estas  dos narrativas. Si es así, es porque justamente fueron mi inspiración y probablemente esto sea una especie de plagio. Júzguenlo ustedes mismos. Juan Manuel Alvarez


 La Imagen




La oscuridad eterna desapareció ante la oportunidad que a mis ojos se le daba. La veía tan hermosa en mi alcoba. Su cuerpo era una preciosa obra maestra tallada por Dios para mí, personalmente. Sus ojos me llevaban al mismo cielo porque sus pupilas se dilataban rápidamente y eso me excitaba. Su pelo flameaba, era suave, con aroma a shampoo de las marcas importadas más caras y flotaba al levantarlo el viento de noche primaveral que entraba por la ventana. Su perfume en el cuello me estremecía casi al punto de causarme un cataclismo energético. Era perfecto, los dos nos metamorfoseamos en una masa de carne y pasión remunerada por el deseo mutuo. El mar de los deseos nos llevó hacia la manía y termino en una explosión catatónica de amor fulminante, dormimos en un sueño profundo que duro ocho horas o tal vez toda una vida, no lo recuerdo. Abrimos los ojos casi al mismo tiempo. Casi sin sentir el frio de su cuerpo, salió de la cama corriendo, robo mis sabanas para ocultar su ser de mi golfa vista. Nuestras mascaras se cayeron al dormir. Nuestros ojos vieron la patética realidad del otro y estremecimos. “¡UN BICHO!” grito ella.


Juan Manuel Alvarez

lunes, 1 de agosto de 2011

viernes, 22 de julio de 2011

Piromania

Mi sangre hervía y mi corazón saltaba estrepitosamente como si sufriera un ataque cardiaco. Mis dedos fríos se iluminaron al rozar el fosforo contra su ruidosa cajita amarilla; y mi mirada, seguramente delataba mi locura, la cual se alimentaba de este hermoso placer oscuro. El fosforo era lo único que iluminaba la habitación; ésta no tenia ventanas ni cerrojos. El fuego ya había consumido gran parte del fosforo y en ese estado, duraría unos pocos segundos más. La pequeña llama se extinguía muda en mis dedos; era el momento.

Deje caer el fosforo sin parar de sonreír (me apasiona tanto esto…) y vi como la luz llegaba lentamente a su destino. La llamita tocó su pelo mojado previamente con combustible, al igual que el resto de su cuerpo. Ella comenzó a gritar, sus ropas a desgarrarse en un baile calórico de sensualidad y perversión. Su piel se oscurecía furiosamente como un carbón que se consume lenta y profundamente pero con gran potencia. Ella lloraba, pero no se percibía, el fuego en su cara secaba toda lágrima emergente de sus ojos. Curiosamente, la silla y la soga que la mantenían a ella en su lugar, estaban intactas. Lloró y suplicó, gritó y me rogó que la salve, pero yo no puedo apagar mi propio incendio. Iría contra mis principios. El olor a carne asada y a combustible inundo la habitación. La llama creció de repente y consumió sus ojos y su pelo. La soga cedió ante la gran llama, pero ella no estaba ya conmigo.


Luz, murió quemada. Y qué tristeza la mía, no poder sentir dolor, espanto y sufrimiento; solo placer caótico, dañino, mortal. Nada puede tranquilizarme, nada puede serenarme, nada mas puede apaciguarme tanto, como el fuego en mis manos. Ese león dorado que es tan bello y luminoso como dañino y monstruoso.



martes, 19 de julio de 2011

El Cadáver

El Cadáver






En medio de la calle Colonias, rodeado por toda la muchedumbre morbosa que saboreaba el dulce néctar del sufrimiento ajeno, yacía un cuerpo frio, sin vida. Las luces de los faroles se apagaban por la llegada del amanecer y el cielo nublado daba un tono taciturno a la escena. Los picos de los arboles se arqueaban en dirección al cuerpo dejándolo en primer plano para cualquier auto que pasara por allí.
El cadáver tenía la piel pálida, con pupilas casi transparentes y mirada perdida, estaba recostado en medio de la calle como un títere sin titiritero y en silencio, su rostro estaba lleno de melancolía, sufrimiento y dolor. De su cabeza, en el asfalto, se diseminaba su sangre de color rojo carmín.
Todos formaban un circulo a su alrededor y lo observaban, algunos miraban, expresaban horror con sus rostros, se tapaban la cara y volvían a mirar, las madres taparon los ojos de sus hijos, los niños se amontonaban para curiosear y las señoras mayores conversaban sobre las posibles causas de su muerte.
Era increíble, un hombre había muerto en medio de la calle Colonias, todos hablaban y cuchicheaban, algunos atinaban a tocarlo con la punta de los dedos para ver si reaccionaba, pero no había respuesta. Luego de unos minutos, un muchacho se hizo paso entre la multitud gritando: “¡Atrás, yo sé primeros auxilios!”. Empujó a la muchedumbre que se percató  de la idea y lo dejó pasar, todos callaron. “¡Tu, llama a una ambulancia!”, señalo a un niño que sacaba fotos desde su teléfono celular; el niño asintió con la cabeza y se fue afuera del círculo que rodeaba al muerto para marcar.
 El cadáver no respondió a las técnicas de primeros auxilios y quedo en el mismo lugar, tendido en el suelo. La mañana comenzaba a despejarse y la gente empezó a aburrirse de ver a un “muñeco de trapos”, como le decían las ancianas, tirado en el suelo. La muchedumbre fue retirándose lentamente. Luego de una hora, la muchedumbre se había reducido solo a dos o tres niños que por su altura no habían podido ver nada bloqueados por el gentío. Entretanto, la ambulancia nunca llego.
 Al mediodía, ya habiendo pasado varias horas desde la muerte del cuerpo, el total de la chusma se había retirado y las nubes desaparecieron del cielo. Los autos pasaban por la calle y sus conductores miraban el cadáver con impresión. Los niños que estaban sentados en los asientos traseros se tapaban los ojos, no soportaban ver un espectáculo tan funesto. Mientras tanto la gente del barrio lo miraba de vez en cuando desde sus ventanas curioseando. La ambulancia aun no había llegado y el cuerpo estaba ya siendo apuntado por la luz del ardiente sol de los mediodías de verano en la provincia de Buenos Aires. La muerte habría sido monstruosa y trágica, por lo menos eso pensaban los vecinos de la calle Colonias. Se hizo la tarde y la gente perdió el interés por el cuerpo que había frente a sus ventanas. Ni siquiera los niños ya se sorprendían, aunque si se perturbaban, al verlo allí postrado, siempre en la misma posición. Entretanto la ambulancia aun no llegaba.
 Oscureció, la gente que pasaba con sus autos por la calle seguía aterrada y se preguntaba “¿Cuándo se van a llevar a este pobre hombre?”. La ambulancia aun no había llegado. Al otro día, el cadáver había sido mojado por el rocío de la noche que humedeció su vestimenta. Ese día tampoco la ambulancia hizo uso de presencia y el cadáver continuo ahí otro día más. Con el pasar del tiempo, la gente comenzó a familiarizarse con el cuerpo sin vida que yacía sobre el asfalto, su sangre seca, ahora con un color más cercano al borgoña, seguía visible. Poco a poco la gente comenzó a dejar de prestarle atención hasta asimilarlo por completo. Los autos lo esquivaban sin frenar si quiera a ver, salvo claro está, aquellos que nunca habían pasado por la calle. Los chicos se subían a él y lo miraban fijamente, les gustaba jugar con su cara. Su ropa comenzaba a ponerse verde por el moho que se generaba a raíz del rocío y las lluvias. La gente transformo a ese cadáver en descomposición en algo autóctono del barrio, formo parte del entorno, la ambulancia todavía no había llegado pero ya nadie la esperaba ahora. La gente había aprendido a convivir con el olor a descomposición despedido del inerte ser desplegado en el asfalto. El vecino que sabía primeros auxilios visitaba todos los días al cadáver por la mañana, antes de ir a trabajar, y le hablaba. Le contaba las noticias del barrio, como si él pudiera escuchar; que la señora Núñez había quedado embarazada nuevamente, que Pablito se había quebrado jugando a la pelota, que él se había comprado un arma para cazar, en fin, todo lo relevante al barrio y en especial a la calle Colonias.
Cuando comenzaron a caer las primeras hojas del otoño, estas fueron acumulándose sobre el muerto. Las mujeres mayores barrían las hojas secas y amarillas con tonos anaranjados y rojizos de la vereda hacia la calle y el viento, que parecía tenerle repudio al pobre difunto, las atraía a él. Las copas de los arboles que apuntaban al cadáver estaban completamente peladas, sus raíces se desplegaban hermosamente hacia la calle, Algunas pequeñas hojas, aun verdes, sobrevivieron y seguían vigentes sobre sus ramas.
 Hacía ya dos meses que el otoño había llegado al barrio y el cuerpo ya no era visible entre las hojas, solo se percibía esa masa heterogénea de hojas secas en el medio del asfalto y el olor inmundo a putrefacción que se podía oler en toda la calle Colonias. El hombre que se le acercaba todos los días, veía tal vez algo de la camisa del antes ser vivo, pero no le retiraba las hojas. ¿Para qué, si era sabido que allí estaba el cadáver y nada más? La ambulancia nunca pasó por la calle.
La mañana del 3 de mayo amaneció nublada como aquella mañana en la que el cadáver apareció en el barrio aunque difería inmensamente la temperatura. La gente salió con campera y bufanda a la vereda y se encontró con una sorpresa tremendamente intrigante. ¿Podría la ambulancia haber retirado el cadáver de la calle? Este ya no estaba, sus hojas aun seguían desparramadas como un collage de colores amarillos, naranjas, rojos y algún verde escondido por ahí. El asfalto aun estaba manchado con sangre seca pero el cuerpo sin vida del barrio había desaparecido. Otra vez, como hacía unos meses, la muchedumbre se acercó al lugar de la muerte del cadáver pero ahora contemplaban algo completamente distinto. Aun podía olerse la memoria del olor a putrefacción en la calle, esta había quedado con su olor impregnado. Habían arrancado una parte de su barrio y profanado el tesoro más grande que tuvo este. Los chicos más chicos le preguntaban a sus madres: “¿Por qué se fue el señor mami?”. Estas no sabían que responder. Hombres, niños, mujeres y ansíanos se amontonaban alrededor de una hojarasca que alguna vez había servido de colchón para un cuerpo frio. El sonido del viento, que era lo único que se oía, fue encubierto por un gran y poderoso estruendo. La muchedumbre se volvió y vio como caía muerto el señor Martínez. Detrás de él, su asesino aun apuntándole. Tantas liebres había cazado con esa misma arma y ahora él, que había  aprendido primeros auxilios, había matado a un hombre. La gente entro en pánico, huyó despavorida a sus casas gritando horrorizada. Todos, desde sus ventanas, veían al asesino, aquel hombre que se acercaba todos los días a charlar con el cadáver antes de ir a trabajar, moviendo al señor Martínez y colocándolo en la hojarasca en la misma posición que el anterior cadáver. Pablito llamo al hospital nuevamente, pero la ambulancia nunca llegó.

martes, 12 de julio de 2011

martes, 28 de junio de 2011

La magia de perder y ganar


Todos nos ponemos en alerta, corremos, nos agachamos y tomamos una moneda al localizarla en el suelo. Pero nunca nos preguntamos, ¿De dónde vienen estas monedas? ¿Sera de una señora mayor que por su vejez no se percato de haber dejado atrás a un pequeño pedazo de su esfuerzo cotidiano? ¿Sera de un hombre apurado por llegar al trabajo que, en su afán por ganar más, dejo esos veinticinco centavos en el suelo? Nadie lo sabe con certeza. Lo cierto es que tal vez seamos nosotros mismos, si al fin y al cabo, nadie sabe a quién se le cayó. Aunque si uno lo piensa desde otro ángulo, dejar monedas en la calle no es más ni menos que pagar, por la felicidad ajena. Y cuanto más sea lo que nosotros pagamos, mas felicidad se le da a la persona, aunque en sí, uno no paga, no paga porque no lo siente pagar, nunca lo descubre, nunca se percata, nunca pierde y es por eso que es la magia; la magia de encontrar monedas en la calle. Porque nadie es consciente de perderlas, es mas seguramente tu perdiste más dinero perdiéndolo en la calle del que ganaste encontrando monedas ajenas, sin embargo, uno nunca se percata y uno nunca pierde. Uno paga por la felicidad del otro y el otro, con el rostro iluminado toma el peso que vos, aquella vez, dejaste atrás.

viernes, 24 de junio de 2011

Pequeñas Molestias


Con la tijera sus manos cortan el hilo de su cuello, siente la gravedad sobre la mano que tenía el collar. Deja caer la tijera sobre la mesa desde el lado del mango. Sostiene el hilo mirando fijamente el centro del collar, en especial la parte puntiaguda que pinchaba e irritaba su cuello. Con la otra mano se acaricia el cuello, mira al collar con desprecio y felicidad. Lo tira sobre la cama y luego se suicida con el arma que tenia él, desde el principio, en su tercer brazo.

Como, tal vez, no entendiste este cuento te voy a decir una cosa, olvídate de todas las teorías sobre lo que acabaste de leer, comenzá nuevamente y seguí con el texto…

Si todavía no entendiste el texto leélo nuevamente pero REALMENTE, olvidáte de lo que pudo pasar y lo que pasaría, es simple y claro, no pienses en que pudo pasar antes y que paso después, no pienses en metáforas ni doble mensajes, TODO ES LITERAL…

Si al leerlo nuevamente no lo entendiste dejáme decirte que lo olvides, sos demasiado complicado.

miércoles, 22 de junio de 2011

martes, 14 de junio de 2011

Un Ente Solamente

¿Se dan cuenta de lo inútil de la vida? Porque está bien, es linda pero no tiene ningún sentido. ¿De qué sirve ser alguien? ¿De qué sirve vivir si lo mas valioso que tienen es lo más inútil? En fin, algunos de ustedes se preguntaran que hago hablándoles a todos ustedes y creerán que estoy loco. Pero no, no soy loco porque solo los hombres enloquecen, y soy un ente solamente, sin cuerpo. Si si, como escucharon, un ente. No soy un ángel, ni un dios, y mucho menos soy una especie de demonio o espíritu. Se puede decir que soy más bien una paradoja viviente, porque no tengo pulso, no me reproduzco, no me alimento, nunca nací y nunca moriré (más bien estoy siempre muriendo y cayendo en una especie de agonía infinita que no termina, pero no es exactamente morir), sin embargo de todo esto, no se me puede considerar como algo “no-vivo”, después de todo les estoy hablando.

Haciendo mi caminata diaria por el planeta tierra descubrí que la gente poco a poco sueña con más fuerza las cosas, pero las sueña y las deja flotar sin concretar, como una especie de utopía monstruosa. Ayer entre a la mente de una chica que estaba locamente enamorada del muchachito de al lado. Ella nunca lo había dicho por miedo a ser rechazada, nunca quiso decirle que lo amaba. Nunca quiso arriesgarse, decidí entrar en la mente del “amor de su vida” para ver que había allí. Resulta que él era una persona muy resentida, por una extraña razón odiaba a Marianela, la chica del miedo. La detestaba, es más, no salía afuera para no encontrarse por accidente con ella. Decidí no entrometerme, resulta que no siempre es cuestión de animársele.

Luego pase por una casita humilde y quise fisgonear como le iba, todos comían fideos a la mesa. El pequeño, el abuelo, la madre y el padre, todos estaban de acuerdo en que el gobierno tenía la culpa, aunque no estaban seguros de que, seguramente la oposición se los hizo olvidar. En fin, me fui rápidamente. NO ME METO EN LAS CABEZAS POLITICAS.

Un amigo de un amigo me conto que alguien necesitaba de mí, fui a la casa de Felipe Maldonado. Este personaje, como me reí con él, tomamos cerveza, nos emborrachamos, escuchamos música y luego lo acosté en su sofá-cama. Este pobre tipo necesitaba un amigo, por suerte nunca se percato de que había tomado el cuerpo del compañero para charlar. Creo que lo necesitaba realmente.

Bueno, pero todo eso no tiene importancia, todos los hombres y mujeres en los que me introduzco tienen sueños, metas, ilusiones pero nunca veo planes o un objetivo de vida real. Solo utopías, que ilógico suena todo esto. Es porque lo escribió un ente solamente.

viernes, 6 de mayo de 2011

El no nacido



Esto no es realidad,
yo no soy de verdad.
No estoy vivo,
no estoy muerto.
Pero existo en tus pensamientos.

Estoy vivo cuando creo,
estoy muerto si me entero.
Yo no soy un fantasma,
Ni un héroe nacional.
No protejo, yo le ofrezco,
mi mente de cristal.

__Juan Manuel Alvarez________________




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sábado, 16 de abril de 2011

Sueños


cambia tus sueños de luces,
trasforma la verdad,
que el dije de la mente,
talvez solo esta y nada mas.

Sueña con soñar,
vive intensamente,
roba el manto de tu llanto,
y tiralo al oceano blanco.

__Juan Manuel Alvarez__________



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jueves, 31 de marzo de 2011

Orpheus Black/Improvisacion






_Juan Manuel Alvarez______________________



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lunes, 28 de marzo de 2011

Todos los hombres, el hombre

Todos los hombres, el hombre.
Todos están conectados.
Tienen cierta tranquilidad, pero no temen.
Saben hacia donde se dirigen.
Su camino está marcado,
su extrañeza, su look.

Con mentes boreales traspasando las fronteras del realismo.
Con ideas borgeanas de unión por espanto.
Pero hasta ahí. Sin llegar a más.
Sin terminar el flujo.
Sin traspasarlo, sin romperlo.

Todos los sueños, el sueño.
Todo eso que engloba la tierra.
Te piensa, pero sin cubismos,
Sin dogmas ni prejuicios.
Te muestra tu realidad, y la aceptas, para seguir compartiendo tu filosofía preponderada.
Tal vez te dolerá mas la mañana que el sueño de tus ojos cansados al amanecer,
Tal vez abras la herida que quisiste rápidamente cicatrizar.
Pero confía en que nada sucederá si estás conmigo.

Confía que te quiero y te aprecio, nada más me queda, no te miento.
Ni tu luz.
Todas las luces, la luz.
Como en la misma flor, renace el capullo de tu plasma.
Hueles tus llantos y las gotas que de lágrimas se manufacturan.
Tantas lágrimas se han soltado por tus sueños incumplidos,
Tantas guerras se han generado por tus lagrimas univocas.
Tantos suelos se rompieron por el barro.
Todos los hombres, el dios.

__Juan Manuel Alvarez______________________


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domingo, 20 de marzo de 2011

Goodbye Blue Sky



¿Oíste las bombas cayendo del cielo?


__Juan Manuel Alvarez________________________________





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jueves, 10 de marzo de 2011

Cuento Dormido

El otro día soñé con un hombre,
un Dios incomparable, y de gran sapiencia.
Transportaba a sus pequeñas hijas en sus hombros.
Las ninfas reían y sonreían bailando sobre él.
Casi llego a escuchar lo que pensaba su padre,
no lo pude contemplar estaba muy lejos.

Tal vez nunca nada existió, tal vez fue mi imaginación.
Pero creo haberlos visto en mis sueños.
Junto a los pájaros. Cerca de la mañana.
Paseando a sus aladas mascotas las hadas.

Recuerdo haber soñado con un parque
que nunca tenía un final preciso.
Recuerdo una señora mayor,
y su obsesión con sus rosas.
Que bella señora mayor, pienso que es la abuela de algún amigo que soñé.

Estoy seguro de haber sentido la brisa como un soplo de ella sobre mi hombro izquierdo.
El que el Dios y sus hijas, las ninfas,
infinitos e inconstantes, me apoyaban a soñar.

Recuerdo que ella me propuso matrimonio,
y yo me arrodille.

Recuerdo haberle dicho que no.
Simplemente la amaba demasiado.
Y ella llorando feliz.

No recuerdo si nos abrazamos,
pero nos besamos y nos fuimos a pasear
por nuestro mundo angelical.

Algunas cosas las conocía,
otras las invente en el transcurso del tiempo.

Pero el lugar me parecía familiar. Y sus sonrisa y su mirar,
me iluminaban.

Me hacían romper las barreras de la mente y la cabeza así estallaba.
Pero era un sueño nada más.
Ella se volvió a escapar, siempre lo tendré que contemplar.

Y el Dios y sus hijas se burlaban de mí con risas.
Y la señora mayor rompía su amado rosal.
Y el mundo dejaba de flotar.
Y las hadas dejaron de ladrar.
Y los pájaros dejaron de volar, y cantar.

Y sus manos se transforman en sabanas,
su pelo en mi abultada almohada,
su existencia en un sueño remoto que olvidare en segundos,
y su tristeza solo angustia del amanecer.

_Juan Manuel Alvarez_____________________________



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jueves, 3 de marzo de 2011

Sylar(heroes)


El mejor villano de todos

_Juan Manuel Alvarez_________________________________




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martes, 22 de febrero de 2011

Blues en Gm


_Juan Manuel Alvarez_______________________________________





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martes, 15 de febrero de 2011

Murdoc(bajista de Gorillaz)


_Juan Manuel Alvarez__________________________________



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miércoles, 9 de febrero de 2011

Resurrección

dibujo con fibras y fibrones, el cual voy a colgar en mi pared:



_Juan Manuel Alvarez_______________________________



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Luis Alberto Spinetta




_Juan Manuel Alvarez________________________________



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martes, 8 de febrero de 2011

Ella sola en la habitación

Ella sola en la habitación,
escuchando esta canción.

Que es esto nena,
esto de carburarte sola.
El autobombo que golpea tu corazón,
está destruyendo tu razón.

Sólo sola estas,
solo piensas en vos, nena.
Te convences de la idea,
que nadie te quiere, ni comprende.

Te envuelves en mentiras autoformuladas,
te encierras en la mente nena.
Y solo sabes odiar,
sola desde la habitación.

Solo piensas en perder, corazón.
No ves a tu alrededor.
Te sientes triste nena,
suelta tu enchufe amor.

Deja caer tus monumentos,
y corre a buscar tus sueños,
Despierta, que la bronca,
solo se acumula en la garganta,
y te marca la mirada con rencor.

Deja caer tus monumentos,
y respira bien hondo.
Deja caer tus monumentos,
y destruye tus moños que te atan y te visten de falsedad.

Que tu mente no carbure más,
no destruyas tu corazón,
dale en cambio libertad nena.
Dale amor a tu vida, por favor.


_Juan Manuel Alvarez______________________________



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lunes, 7 de febrero de 2011

¿Donde Mierda Estas?

Solo encuentro en mis pasos podredumbre,
solo siento en el aire gris, mugre.
Pienso y pienso si el mundo vale la pena,
creo que no, no llegare a aliviarte.

No te traumes cisne, tú eres mi mágica hermosura.
No te asustes musa satoriana, libérame del encadenamiento,
Muéstrame tu cara, muéstrame a mí.
Quiero conocerte, reconocerte,
quiero saberte mía, quiero ser celado y celar.

Monumento, solo me quede con falsos monumentos,
falsas ilusiones, quiero verte, tocarte, besarte, amarte.
Pero mi neófito ser parece moverse como la marea.

Tengo miedo de no ser yo quien controle mis actos,
tengo miedo de mi monstruo,
el que todos llevamos dentro,
y que todos saben cuál es.

Al fin y al cabo la única forma de conocer a alguien
es prejuzgándolo,
ya que solo ahí
no tenes dudas de su forma de ser.

Cada mundo es una caja,
tu amor me lo demostró,
como encontrare la tuya,
con tantas a mí al rededor.

No quiero ser yo,
No quiero ser el,
No quiero ser eso,
no necesito pasar a las mareas de la frustración para saberlo.

_Juan manuel Alvarez____________________________________



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miércoles, 2 de febrero de 2011

Charly Garcia


Dibujo de Charly en sus epocas de oro, Clics Modernos, Parte de la Religion, etc.


_Juan Manuel Alvarez_________________________________________



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martes, 1 de febrero de 2011

Pulverizador

Se a devorado su propia carne,
a mentido a su propia mente,
a aliviado sus deseos,
y retroalimenta sus momentos con mentiras insuficientes.

Sos un hijo de vos mismo,
una onda verde,
Que hipnotiza al verte.

Pulverizador multiplicador de personas:
Todo tu mundo es una odisea.

_Juan Manuel Alvarez_____________________________________________



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Rantes`s Brain

Mi primera cancion, "Rantes`s Brain", un tema bastante sombrío y pacifico que te lleva a un plasma de emociones.

Bajo: Juan Manuel Alvarez
Guitarra: Juan Manuel Alvarez
Sonidos: Recolectados de internet

_Juan Manuel Alvarez__________________________________________


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Dark Side of the Syat


Este dibujo es un autorretrato de mi cabeza mezclado con el arte de disco de Dark side of the Moon y detalles psicodelicos


_Juan Manuel Alvarez_____________________________________________

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